Una apología al homeschooling o educación en casa

  • Sep 30, 2024

Una apología al Homeschooling ó “Educación en casa”. Parte 2

  • Francisco Rivera
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Tristemente, la tendencia general de la educación pública en muchos países ha sido en contra de la enseñanza formal de la gramática. El libro “Mas allá de la guerra de la gramática” es un recurso muy recomendado si se quiere conocer estudios profundos para medir y diagnosticar el impacto de no enseñar gramática formalmente en países como Inglaterra, Alemania, Escocia, Australia, entre otros. Cada capítulo es un artículo académico de diferentes autores, así que nos podemos encontrar títulos como: “Niños de escuela primaria aprendiendo gramática: Repensando las posibilidades”, ó “¿La enseñanza explícita de la Gramática ayuda a los estudiantes a ser mejores escritores? Perspectivas desde la investigación empírica” (Locke, 2010). 

Como resumiría el filósofo y lingüista austriaco Ludwig Wittgenstein: “Los límites de mi lengua son los límites de mi mundo”.

Por cierto, Wittgenstein no era solo filósofo y lingüista, sino también Lógico-Matemático, pues como hemos venido aprendiendo, estas áreas están íntimamente relacionadas, así que nos permite dar paso a considerar la situación de las Matemáticas en el currículo moderno.

Juliet Floyd donde detalla la filosofía Matemática de Wittgenstein, y lo reseña de la siguiente manera:

“Para Wittgenstein, las matemáticas son una actividad humana que caracteriza las formas de ver las posibilidades conceptuales y las situaciones empíricas; la prueba y los métodos lógicos son fundamentales para su progreso. Las frases presentan distintos "aspectos", o dimensiones de significado, que proyectan "realidades" matemáticas. Las matemáticas son una actividad de construcción de puntos de vista sobre las igualdades y diferencias de éstos.” (Floyd, 2021)

El también matemático Paul Lockhart en su ensayo “Lamento de un Matemático” hace una crítica profunda acerca del contenido del currículo de “Matemáticas” y la forma en que se enseña, particularmente en la educación básica y Media en los Estados Unidos (K-12) (Sanz, 2008), llegando a tildarlo incluso de ser “una Pesadilla”, y diciendo cosas como la siguiente:

Lo primero que hay que entender es que las matemáticas son un arte. La diferencia entre las matemáticas y el resto de las artes, como la música y la pintura, es que nuestra cultura no las reconoce como tal.”

Siendo un Arte, los alumnos deberían aprender a “Hacer Matemáticas”, pero en general en las escuelas solo se enseña a memorizar conceptos y formulas… (aunque Taylor Gatto nos diría “a memorizar y olvidar conceptos y formulas”).

Siguiendo con la idea de las Matemáticas como un arte, Lockhart dice:

“Si privas a los alumnos de tener la oportunidad de participar en esta actividad —de proponer problemas, hacer sus propias conjeturas y descubrimientos, de estar equivocados, de estar creativamente frustrados, de tener una inspiración, y de improvisar sus propias explicaciones y demostraciones— les estás privando de las matemáticas en sí mismas. Así que no, no estoy protestando por la presencia de hechos y fórmulas en las clases de matemáticas, estoy protestando por la falta de matemáticas en las clases de matemáticas.”

También diría:

“En la práctica, el currículo no es tanto una serie de temas, o ideas, como es una sucesión de notaciones (Postulados y Fórmulas abstractos)”

Lockhart también critica la falta de contexto histórico general y de cada descubrimiento matemático que los alumnos ponen en práctica. Él dice:

“¿Qué otra materia se está dando sin mención a su historia, filosofía, desarrollo temático, criterios estéticos y estado actual? ¿Qué otra asignatura evita constantemente sus fuentes principales —bellas obras de arte hechas por algunas de las mentes más creativas de toda la historia— en favor de bastardizaciones de baja categoría?”

Finalmente, Lockhart nos llama a eliminar las técnicas que resulten vagas y sin sentido para los alumnos, y reemplazarlas por investigaciones y problemas de la vida real, sean cotidianos o mejor aún, recreando los experimentos que dieron lugar a la elaboración de los teoremas que hoy utilizamos, para que dichos postulados y fórmulas terminen siendo la conclusión del proceso de aprendizaje en cada bloque de ideas, y no la cosa que debemos memorizar sin entender y luego rellenar múltiples veces en una “plantilla”.

Para finalizar su ensayo, Lockhart asesta un último golpe que debería hacer reflexionar a los profesores, aunque es discutible que ellos, como Gatto, puedan hacer mucho desde su lugar para cambiar la realidad del sistema educativo:

Qué irónico que la gente descarte las matemáticas como la antítesis de la creatividad. Están desperdiciando una forma de arte más antigua que cualquier libro, más profunda que cualquier poema, y más abstracta que cualquier otra cosa. ¡Y es el colegio el que ha hecho esto! Qué triste e interminable ciclo de profesores inocentes infligiendo daño a sus inocentes alumnos ¡Con lo bien que nos lo podríamos estar pasando todos!”

Todo lo anterior habla de la realidad que había todavía hace algunos años, pero debemos reconocer que la tendencia va en detrimento, y recientemente hemos sabido de varios planes de estudio donde la gramática y las matemáticas prácticamente se están sacando del currículo (Valdez, 2023) (Mujica, 2021) o siguen simplificándose de tal manera que es justo decir que ya no se enseñan, con las trágicas consecuencias en la formación integral de los alumnos que ya nos podemos imaginar.

Carga ideológica y guerra espiritual en la educación moderna

Como padres ciertamente debemos estar muy preocupados por la formación de nuestros hijos, buscando que tengan las mejores oportunidades posibles para desenvolverse de buena manera en este mundo, es decir, quién no desea que a sus hijos “les vaya bien”, por lo cual hasta aquí ya deberíamos tener buenos argumentos para considerar sacar a nuestros hijos del sistema educativo público.

Sin embargo, como cristianos sabemos que ese no es nuestro principal fin, sino más bien preocuparnos por el Reino de Dios y Su Justicia, y por ende formar a nuestros hijos para que aprendan a amar a Dios y a su prójimo. En otras palabras, somos llamados primeramente a trabajar el alma de nuestros hijos.

Alguien podría estar pensando: “¿y qué tiene que ver que lo que mis hijos aprenden en la escuela con la enseñanza moral que yo les doy?”; Esto es porque se ha creado una división artificial entre la enseñanza académica, por un lado, y la formación espiritual de nuestros hijos por el otro; de manera que nuestros hijos podrían estar aprendiendo información y hechos científicos e históricos “neutrales” en la escuela, mientras nosotros, en casa y en la iglesia, tomamos el resto del tiempo disponible para formar a nuestros hijos en la ética cristiana y las verdades de Fe. 

Pero ¿realmente lo que se enseña en las escuelas es “neutral” e independiente en la formación de una cosmovisión cristiana en nuestros hijos?

El Pedagogo y Sociólogo Michael W. Apple en su libro “Ideología y Currículo”, desarrolla y analiza la tesis ya antigua de que la escuela institucionalizada reproduce la estructura ideológica y las formas de control social y cultural de las clases dominantes de la sociedad (Apple, 2008). Llama nuestra atención al concepto de “currículo oculto”, mismo que divide en 3 aspectos: 

“1. La enseñanza tácita a los estudiantes de normas, valores y disposiciones, enseñanza derivada simplemente de su vida en la escuela y de tener que enfrentarse a las expectativas y rutinas institucionales de la escuela día a día y durante una serie de años. 

2. Sesgo en las Fuentes de donde proviene el material del currículo (a quién pertenece el conocimiento, a qué grupos sociales apoya, etc.) 

3. Compromisos ideológicos y epistemológicos aceptados y promovidos de manera implícita: por ejemplo, un positivismo vulgar, organización de sistemas, funcionalismo estructuralista, proceso de etiquetado social o modificación de conducta.”

Apple refiere también trabajos, anteriores y recientes, de diferentes eruditos que muestran como la Educación ha servido para dar la forma que cada sociedad tiene, y esto no ha sido espontáneo sino intencional.

“Determinados historiadores de la educación, como Katz, Karier, Kaestle, Feinberg y otros, nos han dado una imagen de la relación, por ejemplo, entre los intereses burocráticos, económicos e ideológicos y la enseñanza que tienen menos de autofelicitación que nuestras ideas previamente aceptadas del pasado. Añadamos a esto los análisis actuales de la economía política de la educación y las posibilidades de una reforma educativa que han hecho Bowles y Gintis, Carnoy y Levin, y otros. Menos familiares son posiblemente, aunque igualmente importantes, las investigaciones sociológicas relativamente recientes sobre los vínculos entre el conocimiento escolar y dichos intereses.”

Apple cita también el libro “Educación y control social”, donde Rachel Sharp y Anthony Green dan un consejo importante para todos los educadores:

El educador, que por necesidad es un moralista, debe preocuparse por las precondiciones sociales (y económicas) para la consecución de sus ideales. En lugar de afirmar la separación de la política y la educación, tal como hacen las asunciones liberales comunes, los autores suponen que toda la educación es, por sus implicaciones, un proceso político

Apple continúa diciéndonos:

“La escuela no sólo controla personas; también ayuda a controlar los significados. Conserva y distribuye lo que la sociedad percibe como «conocimiento legítimo» ---el conocimiento que «todos debemos tener»”

¿No es verdad que el simple hecho de que estemos planteando un modelo educativo alternativo es chocante para muchos precisamente por esto, porque en la escuela supuestamente se imparte el conocimiento que todos debemos tener? 

Ahora reflexionemos, ¿Cuánto de lo que reciben los estudiantes es realmente cuestionado por ellos mismos? ¿Cuántas veces se dará cuenta el estudiante que está aprendiendo algo cuyas consecuencias lógicas son contradictorias a la cosmovisión de sus padres? más aún cuando los mismos padres suelen estar alejados de sus hijos y tener muy pocas conversaciones profundas. 

El estudiante tampoco tendrá la opción de elegir alguna cosmovisión diferente, pues la que ha sido elegida para él no solo se le muestra como axiomática, sino que las alternativas son excluidas de la conversación.

Como se ha venido diciendo, la escuela además de ser efectiva en producir la uniformidad social que consigue, lo hace de una manera en buena parte intencional más que fortuita. Juan Carlos Tadesco y colegas en su libro “Proyecto Educativo Autoritario” (Tadesco, Braslavsky, & Carciofi, 1983), documentan los intentos por modificar el sistema y currículo educativo en Argentina en los años 70’s de manera intencional para lograr que los nuevos paradigmas políticos llegaran a ser hegemónicos, pero la sociedad lo rechazó por encontrarse en una coyuntura donde había intereses contrarios aún bien posicionados. Enseguida una breve cita al respecto:

“En cuanto a los contenidos, la modificación más relevante de este periodo fue el reemplazo de la asignatura “Instrucción Cívica” por “Estudio de la Realidad Social Argentina” (ERSA) [...] más allá del impacto real, lo cierto es que se desató una campaña pública destinada a mostrar que la nueva asignatura era un intento por difundir la ideología oficial. Pocos días después del 24 de marzo, los principales diarios aconsejaron la supresión inmediata de ERSA. (LA NACIÓN, 8/4/76, LA PRENSA, 9/4/76)


Trabajos citados

Apple, M. W. (2008). Ideología y currículo. Madrid: Akal.

Floyd, J. (2021). Wittgenstein's Philosophy of Mathematics. Cambridge: Cambridge University Press.

Mujica, M. A. (22 de Marzo de 2021). Diarium, Universidad de Salamanca. Obtenido de La competencia comunicativa: muchas leyes y muchas preguntas: https://diarium.usal.es/maaijon/2021/03/22/la-competencia-comunicativa-muchas-leyes-y-muchas-preguntas/

Sanz, A. P. (2008). Matemática en las aulas de Secundaria. LA GACETA DE LA RSME, VoL. 11, Núm. 4, Pags. 737-766.

Tadesco, J. C., Braslavsky, C., & Carciofi, R. (1983). El Proyecto Educativo Autoritario. Argentina 1976-1982. Buenos Aires: FLACSO.

Valdez, A. (04 de Agosto de 2023). e-Consulta.com. Obtenido de Educación: https://www.e-consulta.com/nota/2023-08-04/educacion/nuevos-libros-sep-cambian-de-materias-proyectos-eliminan-matematicas

Wittgenstein's Philosophy of Mathematics. (2021). Cambridge: Cambridge University Press.


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